El final de la pandemia y el conflicto prolongado de Ucrania han abierto un escenario macroeconómico y financiero con cambios sensibles tanto para las empresas como para las familias. Ante el viraje permanente de la banca tradicional en sus modelos de negocio, el capital privado está adquiriendo un protagonismo verdaderamente relevante, alcanzando ya cerca del 20% de las operaciones financieras en España.
Una de las fórmulas que se están consolidando con mayor fuerza, y que no deja de crecer, es la del ‘préstamo-puente’, un tipo especial al que se recurre precisamente cuando una compañía tiene necesidades inmediatas de financiación. De carácter temporal, cobra sentido cuando el deudor asegura un ingreso futuro. Dicho en otros términos, el prestatario debe ofrecer una garantía que asegure la devolución del crédito. De la misma forma que un puente es una construcción que permite salvar un accidente geográfico, un préstamo de este tipo permite al solicitante pasar de una necesidad económica de financiación a la consecución de ese capital y de sus objetivos finales.
Desde DEXTER Global Finance, líderes en financiación con capital privado, su CEO, Yeidy Ramírez, asegura que “se trata de un producto atractivo al que están recurriendo empresas que disponen de patrimonio, de activos, pero que puntualmente se encuentran con unas carencias y necesitan de un tiempo razonable para obtener recursos y crecer, salir adelante y con ventaja de una incidencia puntual”.
En el caso de los créditos-puente que ofrece a sus clientes DEXTER, especialista en gestión e intermediación en financiera, cuenta con ventajas como que no hay presencia en CIRBE, no hay gastos anticipados ni obligado cumplimiento, la financiación llega hasta los 36 meses, se puede disponer de hasta el 50% del valor de tasación del activo que actúa como garantía y hay pagos que se pueden llevar al vencimiento del préstamo. Y ello, “entrando en todos los sectores: residencial, comercial, hotelero, industrial y logístico”, remarca Yeidy Ramírez.
Tradicionalmente, la principal finalidad del crédito puente era la adquisición de una nueva vivienda sin la necesidad de vender rápidamente la vivienda actual, la que se poseía. Así, se adquiría la primera a través de algún tipo de pago anticipado (en el caso de que no estuviese construida), y se disponía de un margen para vender la segunda, sin necesidad de hacer una operación precipitada.
En el actual contexto económico, desde DEXTER señalan que “los créditos-puente se están destinando a múltiples finalidades: lo determinante es conocer las necesidades del cliente, evaluar su solvencia y brindarle la mejor solución para su desarrollo empresarial”.






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